lunes, 18 de abril de 2016

10

Le gustaba ir con la camisa abierta salvo en el caso de un botón a la altura del pecho, que siempre llevaba abrochado.
Decía que era muy importante, porque era el botón aórtico.

9

Era una neoliberal con estudios.
La llamaban la capitaLISTA.

8

Viscoelástima

7

Intenté seducirla hablándole toda la noche de la importancia del papel redistribuidor del Estado.
Me hizo la cobra.
Se pensó que me refería al estado del Facebook.

6

OxiTOCINO

lunes, 4 de abril de 2016

LO QUE HA UNIDO EL ALCÓL (QUE NO LO SEPARE EL HOMBRE).

Te paseas con una lata de medio litro de birra por las calles del barrio, siempre te veo cerca del súper. Este tipo de latas siempre son rojas y no sé por qué. Andas deprisa pero no vas a ninguna parte. Tu chica te sigue pero nunca logra alcanzarte ni igualarte el paso. Caminas con las piernas flexionadas y el tronco y la cabeza echadas hacia adelante. Siempre la lías en la consulta. Te traes un jaleo con las benzodiacepinas que yo ya ni me entero cuántas te puedo dar como máximo. Hablas gangoso y me encantaría saber cuál fue el punto exacto en el que te comenzó a cambiar la voz; el día en el que dejaste de hablar normal y comenzaste con la disartria, si es que ese fenómeno sucede de un día para otro, que es que no. Te agrupas con tus semejantes en la plazoleta a la manera de las comunidades cazadoras primitivas, y formáis una colectividad sociológicamente apasionante, con fenómenos contemporáneos como la división social del trabajo y todo. Nunca pisas en casa, si es que tienes, y te encanta la calle.


En cambio tú no sales del bar. Eres de una generación justo superior a la del figura anterior. Podrías ser su padre perfectamente. Sueles ir bastante bien vestido, sorprendentemente bien, y le das al tintorro. Tienes la cara roja y rinofima. A veces llevas unas gafas feas. Quieres integrar el alcól en una vida normal y no tienes ningún éxito en tu lucha por la normalidad. Hay una fuerte disociación entre tu hogar y el bar, porque se confunden el uno con el otro. Te presentas como un señor ante los demás pero tienes la casa hecha un cristo. Al revés de los adolescentes, que salen de la casa cuando están borrachos, tú te metes en la tuya cuando ya estás bien caliente. Nunca vomitas. Nunca bailas. Te gusta el silencio (el único volumen que tienes alto es de los hematíes). Te hiciste unas fisuras en las costillas de una caída. Tienes una relación con los camareros que me apasiona. De alguna manera me recuerda a la del Estado que licita un servicio mediante una concesión administrativa. El Estado (el camarero) supervisa, regula y está ahí, organiza para que te lleven a casa o llama al 112 si te da el síncope, pero tiene lugar un conflicto porque en el fondo los dos buscáis cosas diferentes. El papá Estado y camarero no quiere que sigas bebiendo de esa manera, es un ogro filanTRÓPICO para ti. Has logrado aniquilar la sensación de culpabilidad porque sabías que era el último mecanismo de defensa que te quedaba para darte cuenta. Y la has sustituido por la indignación cuando te insinúan que tienes un poblema. Una vez tuviste una novia. Hablábais de bobás y cosas intrascendentes. Nunca una conversación de las vuestras tuvo el más mínimo interés, ni para mostrar desacuerdo ni rechazo. Palabras vacías, lugares comunes tipo portero de finca. Pasábais los síndromes de abstinencia juntos. Nunca teníais resaca, porque provocábais que se difuminara entre el sueño y la continuidad. Es como lo de la longitudinalidad de la Atención Primaria, pero con la priva. Le poníais un tóxico de por medio al amor, y hacíais que el primero os separara y os uniera con la misma intensidad, lo que resultaba un confusor insalvable. Ya no se sabía qué era qué. Una droga convierte al amor en una pasión muy trágica, pero muy intensa y literaria. Litreraria.  Creo que cuando Bauman hablaba de la modernidad líquida se estaba refiriendo a vosotros, pero no teníais ni puta idea de eso. 

5

En primavera le entraban al preso los rayos de sol por entre los barrotes de la celda.
Decía que era un sol de justicia.

4

Se pasaba el día en la biblioteca y un día una chica le invitó a salir.
Se pensó que se trataba de una cita bibliográfica.