viernes, 9 de diciembre de 2016

AMOR INSTITUCIONALIZADO

Pensó en decirle que su amor ya se había institucionalizado, que había sufrido un proceso de creación análogo al de las instituciones sociales, educativas o políticas… porque había dejado de formar parte de la coyuntura para hacerlo de la estructura, porque en palabras de Durkheim conservaba existencia propia, independiente de manifestaciones individuales, porque era ya una manera de obrar, pensar y sentir exterior a ellos, dotado de un poder superior por el cual se imponía.

Pensó en decirle que su amor, después del proceso de construcción, era ya una realidad formada, y que acusaba una supremacía material y moral que todo lo podía.

Que era el resultado de que dos individuos, ella y él, habían combinado su fuerza para crear un producto nuevo, que quedaba ya fijado fuera de ellos mismos, ajeno incluso a los dos, que ya estaba “instituido” fuera, que definía la voluntad de obrar y de enjuiciar, que no dependía de cada voluntad particular tomada separadamente.

Que su amor quedaba constituido así en una realidad que les superaba, y que ya no podía imaginar una vida sin ella como no se puede imaginar un país sin Tribunal de Cuentas o sin las Cortes Generales ni particulares.

Pensó en decirle que su amor se había institucionalizado. Y que entre otras cosas, por eso, seguiría existiendo cuando ellos se fueran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario