martes, 1 de marzo de 2016

AJAX PINO

Metí la llave en la cerradura del portal y al entrar al descansillo pude oler un aroma diferente que relacioné contigo inmediatamente; sentí que por fin habías vuelto a casa.

Llamé al ascensor y lo esperé apresurado. Esperaba que tres pisos después estuvieras por fin esperándome en el sofá después de tanto tiempo.

Bajó el ascensor y abrí la puerta de un tirón violento, antes del descorrer completo de las puertas interiores.

Pude ver el cubo y la fregona de la señora de la limpieza.
Era lunes, día de limpieza, y lo que olía era el ajax pino.

Roberto Sánchez
Salamanca, febrero de 2016. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario